¿Está tu organización lista para Agile?

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Agile o la forma de trabajar Agile podría ser aplicada a la entrega de cualquier programa. Sin embargo, ¿cómo saber cuándo aplicarlo y cuando no? La respuesta es, depende.

Agile ha demostrado su valor a equipos pequeños auto organizados (scrum teams) los cuales están facultados para sacar su propio trabajo de un backlog y ofrecer un valor comercial continuo e incremental. Muchas organizaciones ya tienen esto funcionando de manera efectiva dentro de sus funciones de entrega de software y desean expandir los beneficios a una porción más amplia de su portfolio

Pero ¿cómo saber si estás preparado y eres capaz de aplicarlo más ampliamente? O, si estás listo, ¿dónde deberías aplicar las técnicas para alcanzar el máximo beneficio?

Para comprender la respuesta a esto, necesitas observar dos cosas: la estructura y diversidad de tu portfolio y el entorno empresarial en el cual se ofrece.

Estructura y diversidad del portfolio

La idoneidad de tu portfolio para implementar Agile depende del tipo de programas y proyectos que estás entregando y del apetito empresarial por el riesgo.

Comprender los proyectos en el contexto de infraestructura frente a aplicación, sistema múltiple frente a sistema único y nuevo frente a actualización, es un buen punto de partida. Ciertos tipos de proyectos se prestan mejor a Agile y las formas de trabajo ágil que otros; por lo que comprender qué tipo de proyecto tienes es el componente fundamental para tomar una decisión informada. 

Luego, necesitas observar los costes de los proyectos y el valor de los beneficios que se esperan obtener. Cualquiera que sea la medida, el coste o el beneficio que utilices, debes estar seguro de que se trata de un valor realista; después de todo, estarás haciendo una evaluación basada en parte en esos datos.

En muchas organizaciones, la identificación y la gestión de los beneficios se encuentran en un nivel de madurez más bajo que la gestión financiera del proyecto, por lo que el coste de entrega es un valor más estable de medir. Sin embargo, tener ambos puntos de datos es una ventaja real, ya que le da una dimensión adicional al análisis.

Así que ahora que tienes el tipo de Proyecto y conoces el coste o el beneficio, el siguiente paso es analizar el riesgo. El apetito por el riesgo varía de un negocio a otro y fluctuará con el tiempo. Pero para esta evaluación no necesitas un análisis de riesgo profundo, sino una descripción general que posicionará el estado del riesgo del proyecto dentro del negocio y su relación con otros proyectos. Puedes evaluar el riesgo preguntándote a ti mismo estas cuatro preguntas:

Estas preguntas te brindan una gran fuente de información para realizar análisis y sacar conclusiones, pero hay otra pieza del rompecabezas que debe entenderse.

El entorno empresarial

Agile es mucho más que un conjunto de herramientas y procesos. Hay muchas prácticas ágiles y un conjunto de principios ágiles que puedes aplicar a lo que haces y cómo lo haces. Es un conjunto de valores que determinan como operar y, sobre todo, es una mentalidad. La comprensión del entorno empresarial se puede lograr observando cuatro áreas:

Estructural

¿Cómo asigna la empresa los fondos? ¿Cómo lleva a cabo la planificación empresarial? ¿Qué reglas existen en torno a los procesos y controles?

Cultural

¿La estructura de gobierno permite Agile? ¿Los equipos de entrega tienen una reputación sólida? ¿Cómo se siente la empresa acerca de la incertidumbre?

Producto

¿Qué importancia tiene el time to market? ¿La empresa fomenta la innovación? ¿Qué nivel de dependencias internas tenemos?

Externo

¿Cuál es el ritmo de cambio en el mercado? ¿El negocio está sujeto a la regulación? ¿Ante qué terceros es responsable la empresa?

Un entorno empresarial puede habilitar o inhibir formas ágiles de trabajo. Comprender el entorno actual permite centrarse en las áreas que se pueden cambiar o explotar más para permitir un trabajo más ágil.

Puedes identificar qué áreas de tu portfolio podrían beneficiarse de las técnicas agiles al comprender su contenido, valor y perfil de riesgo, junto con una revisión de su entorno empresarial y como este podría respaldar el trabajo ágil.

Si un proyecto puede entregar beneficios incrementales, con una dependencia limitada y dentro de la tolerancia al riesgo del negocio, Agile es el camino a seguir. Sin embargo, la experiencia también muestra que los proyectos de alto valor y riesgo, sin beneficios incrementales se adaptan mejor y se pueden entregar con más éxito utilizando un método de entrega en cascada. Esto no significa que no se beneficiarían de cierta agilidad, porque siempre hay una oportunidad para la mejora del proceso.

De esta manera, si debes usar Agile o no, depende de la aplicación, se trata de usar las herramientas correctas para el trabajo. Sin embargo, para seleccionar las herramientas correctas, necesitas primero comprender el trabajo y la capacidad del negocio para usar la herramienta.

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